¿Por qué nuestros antepasados dejaron los árboles?
Nuevos fósiles ayudan a entender cuándo y por qué el bipedismo surgió en la evolución humana.

Durante millones de años, los homínidos vivieron en los árboles, como la mayoría de los simios actuales. El paso a una vida mayormente terrestre marcó un punto de inflexión crucial en la historia de nuestra especie.
Recientes descubrimientos de restos fósiles pertenecientes a dos grupos de ancestros humanos, entre los que se incluyen los australopitecos, aportan pistas sobre el momento exacto en que comenzó a caminar erguido. Los científicos analizan cómo cambios en la anatomía de las piernas y la pelvis favorecieron el bipedismo, una adaptación que permitió liberar las manos para otras tareas.
Aunque el proceso no fue un salto abrupto, sino una serie de pruebas y ajustes, estas nuevas evidencias acercan a los investigadores a responder una de las preguntas más fascinantes de la paleoantropología: cómo la marcha sobre dos piernas transformó a nuestros antepasados y sentó las bases para la conquista del mundo.