Los usuarios más asiduos de IA en el trabajo se sienten cada vez más decepcionados, según Gallup
Una investigación de la consultora Gallup revela que, cuanto más emplean los empleados la inteligencia artificial en sus tareas diarias, mayor es su descontento con la herramienta.

Hace apenas un par de años, la inteligencia artificial (IA) se presentó como la solución milagrosa para transformar la manera de trabajar: se hablaba de eliminar las tareas repetitivas, ganar tiempo libre y, sobre todo, asegurar la continuidad de los puestos de empleo. Muchos profesionales adoptaron la tecnología con la ilusión de que les facilitaría la vida laboral.
Sin embargo, un estudio reciente realizado por la consultora Gallup muestra una realidad distinta. Los datos indican que los empleados que más utilizan la IA en su día a día son los que menos la valoran. La investigación sugiere que, a medida que aumenta la frecuencia de uso, también lo hace la percepción de que la IA no cumple con las expectativas generadas por los expertos y los gurús del sector.
Este hallazgo plantea la necesidad de replantear la forma en que se implementan estas herramientas en las empresas. En lugar de apostar ciegamente por la novedad, es fundamental gestionar las expectativas, ofrecer una capacitación adecuada y evaluar críticamente los resultados para que la IA pueda convertirse en un apoyo real y no en una fuente de frustración.