La Luna pudo nacer en menos de cinco horas tras el choque con Theia
Un nuevo estudio propone que nuestro satélite se formó en cuestión de horas, no en milenios, tras el impacto de un cuerpo del tamaño de Marte.

Durante décadas los científicos han explicado que la Luna surgió hace unos 4.500 millones de años cuando la Tierra chocó con Theia, un protoplaneta tan grande como Marte. Ese golpe expulsó una enorme nube de rocas y metales que quedó girando alrededor de nuestro planeta, y con el tiempo esos fragmentos se habrían ido juntando para dar forma al satélite que hoy vemos en el cielo.
Sin embargo, investigaciones recientes indican que ese proceso de unión pudo haber sido mucho más veloz de lo que se creía: menos de cinco horas. Según los cálculos, la masa total de la Luna —más de 73 billones de toneladas— y su diámetro de 3.474 km pudieron consolidarse rápidamente a partir del material expulsado, sin necesidad de una lenta acumulación de innumerables pedazos que orbitaban como un anillo alrededor de la Tierra.
Si la Luna realmente se formó en tan corto lapso, la visión tradicional de una gestación milenaria tendría que revisarse. Este hallazgo no solo acelera la cronología del origen lunar, sino que también abre nuevas preguntas sobre la dinámica de los impactos planetarios y la rapidez con la que pueden surgir cuerpos celestes a partir de escombros cósmicos.