El vómito fósil desvela cómo los plesiosaurios expulsaban a sus presas
Un reciente estudio muestra que los gigantes reptiles marinos del Mesozoico regurgitaban a sus víctimas, revelando nuevos detalles de su modo de vida.

Los plesiosaurios fueron unos de los reptiles más emblemáticos que poblaron los océanos durante el Jurásico y el Cretácico. Con cuellos alargados que recordaban al mítico monstruo del Lago Ness, algunos ejemplares alcanzaban los 13 metros de longitud y lograron sobrevivir más de 140 millones de años, dejando fósiles en casi todos los continentes.
Ahora, un equipo de investigadores ha publicado en la revista Geological Magazine un hallazgo inesperado: restos de lo que parece ser vómito fosilizado. Este material, que contiene fragmentos de huesos y escamas, indica que los plesiosaurios expulsaban a sus presas después de capturarlas, una conducta similar a la de algunas aves marinas actuales que regurgitan para alimentar a sus crías o deshacerse de partes no digeribles.
Este descubrimiento abre una nueva ventana para comprender la ecología de estos depredadores prehistóricos, mostrando que su estrategia de alimentación era más compleja de lo que se pensaba. Los científicos esperan que futuros hallazgos continúen desentrañando los misterios de la vida en los mares del Mesozoico.