Científicos convierten botellas de plástico en galletas con sabor a vainilla
Un equipo de la Southern Illinois University ha creado una pequeña galleta proteica a partir de PET reciclado que, según ellos, sabe a vainilla.

El plástico de un solo uso, como las botellas de agua y refresco, se ha convertido en uno de los mayores retos medioambientales de nuestro tiempo. Cada año se acumulan millones de toneladas que terminan en vertederos o en los océanos, y los métodos tradicionales de reciclaje no bastan para reducir ese volumen.
En la Universidad del Sur de Illinois, en Carbondale, un grupo de investigadores ha desarrollado un proceso que transforma el PET (el tipo de plástico de las botellas) en una pasta rica en proteínas. Esa masa se moldea en pequeñas galletas redondas que, según los propios científicos, desprenden un sabor a vainilla. No se trata de un manjar gourmet, pero sí de un alimento que puede consumirse sin riesgos.
Si bien la propuesta aún está en fase experimental, abre una vía interesante para dar una segunda vida a los residuos plásticos, combinando reciclaje y nutrición. Los autores esperan seguir optimizando la fórmula y evaluar su viabilidad a gran escala, con la ilusión de que algún día las galletas de plástico puedan contribuir a disminuir la carga ambiental del PET.