Centros de datos convierten su calor en calefacción para miles de hogares en Dinamarca
En la ciudad de Odense, el calor residual de los servidores se reutiliza para alimentar la red de calefacción urbana, beneficiando a 11.000 viviendas.

Los gigantes de la inteligencia artificial requieren enormes centros de datos, y con ellos, sistemas de refrigeración costosos que consumen gran parte de la energía invertida. Mantener los servidores a una temperatura adecuada es esencial para su funcionamiento, pero también genera una gran cantidad de calor que suele disiparse sin provecho.
En Odense, Dinamarca, se ha puesto a prueba una solución diferente: el agua de la red de calefacción urbana circula a través de los equipos de refrigeración de los centros de datos y, después, pasa por una batería de bombas de calor que aumentan su temperatura. Así, el calor que antes se desperdiciaba se transforma en energía útil para calentar los hogares de la ciudad, alcanzando la capacidad de suministrar calor a unas 11.000 viviendas.
Este modelo muestra cómo la combinación de infraestructura digital y de calefacción puede reducir costos operativos y la huella ambiental. Si otras ciudades replican la iniciativa, los centros de datos podrían dejar de ser simples consumidores de energía y convertirse en auténticos proveedores de calor sostenible.